El Comercio, Quito - 17 Juni 2005
¿Como se ve Quito desde una bicicleta? Un viajero suizo lo cuenta.
Despues de dos años de periplo, su sentido de
aventura lo trajo de regreso hasta la capital. Su intención: unir sus dos
"familias" con este viaje.
Junio trajo a Quito a Christian Stahli. Este viajero, que detesta los
medios de transporte que no le dejan apreciar el paisaje, no pudo encontrar
mejor que en bicicleta.
Stahli, suizo de nacimiento, lleva dos años de éxodo sobre el caballito
de acero. Hace seis años estuvo en el Ecuador, como parte du un programa de
intercambio.
Entonces vivió en Quito durante un año y estudio en el Colegio Montúfar.
Residía en Monjas. Luego regreso a su país natal para culminar sus estudios en
pedagogoía.
Stahli, de 24 años, empezó sus labores como profesor de educación basica,
pero comprendió que para enseñar necesitaba conocer más, así que abandonó sus
labores de docente y empezó a viajar por el mundo.
Luego de una visita al Africa, sufrió de malaria. Dos semanas de reposo
le obligaron a quedarse sentado frente a la televisión. Entonces se enteró de
que si ofertaba a una ONG un proyecto completamente sustentado, ellos
auspiciarían la mitad del mismo.
La idea quedó en su mente y luego, como ya había estado en el Ecuador,
empezó a planificar su viaje hacia Sudamerica, en bicicleta, claro.
El 11 de agosto del 2003 empezó su periplo. El objetivo: unir a su
familia suiza con su familia ecuatoriana.
Stahli salió desde la puerta de la casa de sus padres en Berna-Suiza,
cruzó Francia y llegó hasta Barcelona-España, luego de tres semanas de viaje.
Allí tomó un barco para atravesar el Atlántico. Eso lo tomó 23 días, hasta
llegar a Buenos Aires-Argentina.
Viajó durante tres meses para llegar a Tierra del Fuego. Once meses
después, subió hasta Bolivia en una ruta por Los Andes.
Trabajó tres meses en Bolivia como guía turistica y emprendió viaje
nuevamente. Llegó hasta el Perú y pasó la frontera hasta arribar al Ecuador.
En Quito está desde inicios de junio. Llegó para pasar su compleaños
numero 24 con sus padres ecuatoríanos (quienes lo acogieron quando estuvo de
intercambio).
Durante toda la travesía tuvo que tomar una sola vez un bus, porque
había caído una nevada. Fue en el norte de Argentina. Fueron 150 kilómetros.
Para Stahli, Quito representa su segundo hogar. "Esta ciudad me provoca unos
sentimentos intensos". Después de volver a ver la capital, luego de seis años,
le encuentra completamente cambiada, con un "progreso incesante".
Cataloga al quiteño como una mezcla entre un europeo y un andino. Al norte de
la ciudad lo desbribe como "una imitacion de EE.UU.", por sus centros
comerciales, edificios y gente "que prefiere comer en KFC que en la pollería
casera de su vecino".
Estará en la ciudad hasta finales de junio, luego emprenderá viaje
hacia Colombia, Venezuela, y por toda Centroamérica hasta llegar a Estados
Unidos, para después tomar un barco hacia Cuba. Tiene planeado estar en Berna,
en la navidad del 2006.